Mi formación y el camino hacia la neurodivergencia
Mi interés por comprender a las personas y por descubrir qué hay detrás de nuestra manera de pensar, sentir y relacionarnos me llevó a formarme en Coaching Mayéutico, cursando el Máster impartido por la Comunidad Educativa Kuestiona, de Borja Vilaseca.
Aquella formación me acercó un poquito más a conocer lo maravilloso y transformador que puede ser el Coaching y despertó en mí las ganas de seguir profundizando.
Posteriormente, obtuve el título de Especialista en Coaching y, un tiempo después, cursé el Máster en Relaciones, ambos impartidos por el Instituto Genuine y certificados por el Instituto Europeo de Neurociencias, Economía y Humanidades.
Pero mi camino no terminó ahí.
A los 30 años recibí mi diagnóstico de Excepcionalidad Múltiple ((T)DAH + TEA + AACC).
Y, de alguna manera, muchas piezas empezaron a encajar.
El diagnóstico abrió una nueva etapa en mi vida y despertó en mí una necesidad enorme de comprender. Comencé a investigar y a formarme cada vez más en neurodivergencia: a leer, a empaparme de conocimiento, a participar en coloquios de profesionales del sector y en debates sobre neurodivergencias.
También empecé a divulgar sobre ello en primera persona a través de mi perfil de Instagram, @unratitoconmicoach, y tuve la oportunidad de conocer las experiencias de otras personas que, como yo, forman parte del espectro autista, tienen (T)DAH y/o Altas Capacidades. Escucharlas fue, quizá, una de las partes más importantes de este camino.
Me permitió reconocerme en ellas, comprender experiencias que había vivido desde otro lugar y seguir descubriendo todo lo que puede implicar vivir con una -o varias- neurodivergencias.
Pero también me hizo entender algo importante: mi experiencia personal podía acercarme a esta realidad, pero no era suficiente para acompañar profesionalmente a otras personas.
Por eso decidí seguir formándome y profundizando en este ámbito.
Cómo acompaño y qué puedes
encontrar en mis sesiones
Hoy, todo este recorrido forma parte de mi manera de acompañar.
Trabajo con personas adultas desde un enfoque humanista y, cuando acompaño a personas neurodivergentes, también desde una mirada neuroafirmativa.
No necesitas encajar en un perfil concreto ni llegar a una sesión sabiendo exactamente qué quieres trabajar. Tampoco necesitas tener todas las respuestas.
Quizá simplemente llevas tiempo intentando entender por qué algunas cosas te cuestan tanto. Quizá estás atravesando cambios, dudas o dificultades en tus relaciones. Quizá estás cansado/a de intentar funcionar de una manera que parece sencilla para los demás, pero no para ti.
O quizá simplemente sientes que hay algo que no termina de encajar y quieres empezar a comprenderlo.
Sé que no siempre es fácil sostener determinadas emociones o situaciones en soledad, especialmente cuando existe el miedo a no ser comprendida/o. A veces podemos sentirnos un «bicho raro» entre la multitud, convivir con dudas que no sabemos cómo explicar o pasar demasiado tiempo intentando adaptarnos a lo que se supone que deberíamos ser.
Por eso, una de las cosas que más cuido en mis sesiones es que encuentres un espacio seguro, cercano y respetuoso, adaptado a tus necesidades y en el que puedas expresarte con libertad.
No creo que el objetivo sea convertirnos en alguien diferente.
Creo que, muchas veces, el verdadero cambio empieza cuando nos conocemos mejor, entendemos qué necesitamos y encontramos nuestra propia forma de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo que nos rodea.
Y si algo de lo que has leído te resulta familiar, quizá podamos descubrir juntas/os qué hay detrás de todo ello.
Estaré encantada de conocerte y ver si puedo acompañarte.
